El respeto: valorar y aceptar a las personas, reconociendo su dignidad, derechos y diferencias.
El compromiso: asumir responsabilidades con dedicación y constancia, incluso ante las dificultades.
La cercanía con nuestros usuarios: trato empático y respetuoso que fortalece la confianza.
La satisfacción de necesidades y expectativas: construcción de relaciones de confianza y mejora continua para un beneficio sostenible.
La defensa de derechos y la dignidad: protección de las libertades y reconocimiento del valor inherente de toda persona.
Bienestar: creación de entornos seguros que favorecen el desarrollo integral.
Legalidad e integridad: cumplimiento de las normas y actuación honesta y coherente con valores éticos.
Austeridad e igualdad: uso responsable de los recursos y trato justo, con las mismas oportunidades para todas las personas.